No podía faltar la estrella de la Navidad, el Roscón de Reyes, dulce típico con el que cerramos las fiestas navideñas. Sin embargo, en sus orígenes, nada tenía que ver el roscón con el día de reyes, ni con Navidad, ni siquiera con los niños!!
El Roscón de Reyes se remonta a la época romana, donde celebraban "Las Saturnales" o "fiesta de los esclavos", que celebraban en diciembre en honor al dios Saturno, dios de la agricultura, celebrando el fin de la época más oscura del año. Después, llegaba la "fiesta del Sol" hasta fin de mes, en que celebraban el nuevo periodo de luz: se acababan los trabajos de campo, finalizaba la siembra de invierno y por fin los campesinos e incluso los esclavos, tenían tiempo para descansar y reponerse del esfuerzo. Para premiarles, se les daban tortas de higos, dátiles y miel en las que dentro se escondía un haba seca. El haba representaba prosperidad y si el que la encontraba era esclavo, quedaba libre ese día y se le trataba como un rey.

Después en el siglo IV la Iglesia convirtió estas fiestas paganas en cristianas. En Francia comenzaron a celebrar el 6 de enero la fiesta llamada "Le Roi de la Fave" (el rey del Haba). Ese día se elaboraban dulces y se escondían en ellos el haba. El niño que la encontrase era proclamado el rey de reyes y se le hacían regalos y todos le mimaban.
Durante el reinado de Luis XV, un sirviente eslavo de la corte, quiso prepararle un dulce de su tierra al niño Luis XV (era rey con 5 años) y le escondió una sorpresa en el interior...un medallón de diamantes que entre otros miembros del servicio al rey habían comprado. El niño quedó tan encantado con el dulce que lo propagó entre la aristocracia francesa y europea, eso sí, con una moneda dentro y no un medallón de diamantes.
En España, fue Felipe V quien lo introdujo y muy pronto se fue convirtiendo en una costumbre popular. Poco a poco fue pasando al pueblo llano por todo el país, en especial en Madrid y Sevilla, llegando también a las colonias. La tradición del haba se había perdido hasta que los reposteros catalanes lo volvieron a introducir como símbolo de regeneración, de año nuevo. Ya en el siglo XIX se sustituye la moneda por la figurita.
Como sabemos el significado actual es diferente al de antes: ahora quien se encuentra la figurita, tendrá suerte durante el año nuevo, y quien encuentre el haba, tendrá que pagar el roscón!
Y después de esta larga historia, llega la receta. Esta vez la he hecho con la Kitchen Aid, pero también se puede hacer a mano, de hecho el año pasado la hice y quedó muy bien. No hace falta saber amasar para poder hacer esta receta y aunque os parezca que va a ser difícil o muy larga, no lo es tanto, porque la mayor parte del tiempo lo que hay que hacer es esperar nada más.
La receta es una mezcla entre una que me dieron en un curso de cocina que hice el año pasado, en el que aprendí a hacer el roscón, polvorones y mantecados y mezcla entre el roscón de Su, de Webos Fritos. Animaros!!